Todos los niños buscan ser incluidos. En esta parte de la vida todos necesitamos sentir que formamos parte de algo para nuestro desarrollo emocional, físico y saludable.

Si nos pasa de mayores ¿Cómo no va a ser importante para los niños?

Los niños que tienen alguna discapacidad muchas veces lo tienen mucho más difícil. Por eso aquí queremos ofrecer una serie de consejos para que entre todos podamos hacer que cualquier niño o niña se sienta un miembro importante de su clase o de su grupo de amigos.

¿No pensáis que todos los niños y niñas deberían tener este derecho?

Muchas veces muchas personas no se comportan de forma más inclusiva simplemente porque no saben cómo hacerlo, por eso queremos dejaros aquí unas ideas, para que todos podamos aprender algunas técnicas que hagan mucho más fácil la vida a los niños.

Esperamos que te sean útiles.

1. Conocer las necesidades y características de cada niño.

Es importante que nos esforcemos en conocer a cada niño o niña. Cada persona es única, y muchas veces se tiende a incluir a los alumnos en «generalidades». No todos los niños/as se comportan igual, como tampoco todos los niños con autismo o todos los niños con síndrome de down son iguales. Cada niño y niña tienen sus propias limitaciones y habilidades.

2. Hacer aulas físicamente accesibles.

No solo los colegios tienen que estar adecuados a todos los menores, sino también las aulas. Las mesas tienen que tener el suficiente espacio para que un niñ@ pueda moverse con libertad en silla de ruedas, por ejemplo.

3. Combatir el lenguaje discriminatorio de inmediato.

No se puede permitir comentarios discriminatorios de ningún tipo: por género, orientación sexual, raza, religión ni discapacidad. Tampoco por aspectos físicos.

4. Los deportes de equipo son una buena herramienta para practicar la inclusión.

Todos los niños son importantes y participan en el juego. Cada uno saca de sí mismo lo mejor según sus características. Un buen ejemplo es el San Isidro Rugby.

5. Asignar asientos

Cuando los niños eligen dónde sentarse tienen a sentarse siempre en el mismo sitio y junto a sus amigos. Rotar los asientos puede ayudar a que todos los niños y niñas de la clase se conozcan mejor.

6. Fomentar el debate

Habrá niñ@s a los que les cueste participar más, pero poco a poco se irán animando. Aquí son fundamentales los tiempos, que tengan tiempo de reflexionar y dar su punto de vista y respetar lo que opinen otros aunque quieran rebatirlo. El respeto por las opiniones de los demás es un punto a favor de la inclusión.